Análisis Sonic Mania. ¿Es el juego definitivo del erizo azul?

Sonic Manía, la vuelta triunfal de un grande de la industria a un género en el que se siente muy cómodo.

Recuerdo los años 90 cuando Nintendo y SEGA competían para ganarse a los videojugadores con grandes juegos llenos de calidad, en los que sus principales mascotas, y los títulos en los cuales participaban ofrecían grandes experiencias y tenían argumentos suficientes para hacer que los usuarios se decantaran por una u otra consola. Hoy en día ese factor nostálgico juega un papel muy importante en la industria de los videojuegos, ya que, los jugadores de la vieja escuela añoran el regreso triunfal de muchos de sus personajes favoritos que fueron olvidados por sus creadores o que también fueron muy venidos abajo por títulos que no cumplieron las expectativas de la gente y que a la larga llevó al fracaso, este es el caso de Sonic, el erizo azul de SEGA, que, luego de algunos juegos con muy poca aceptación, en esta ocasión apuesta por el factor nostalgia  para volver a cautivar a un público muy exigente que no perdona el vuelco que se le han dado al personaje y a sus juegos.

Hablemos de Sonic Manía, un juego lanzado el 15 de agosto de 2017 para distintas plataformas, incluida la Nintendo Switch, la cual será la versión de la cual haremos este análisis. A lo largo de este, vamos a abordar los aspectos más importantes del juego como son, la jugabilidad, el apartado sonoro, el apartado visual y el contenido que ofrece, así como su relación costo beneficio.

Antes que nada, primero vamos a definir el juego, estamos ante un título de plataformas 2D al puro estilo de un juego de la SEGA Génesis (Muy retro por cierto), ya que la estética del mismo está inspirada en los primeros juegos del erizo azul, que vieron la luz en los años 90, y en esta ocasión contaremos con Sonic, a Tails o a Knuckles como personajes jugables, lo que de entrada da algo de variedad al juego y no te obliga desde el principio a jugar con Sonic si no lo deseas.

La jugabilidad es muy buena, no se siente en ningún momento que los controles sean difíciles o mal implementados, pues básicamente son los mismos que los de aquella época, los botones de dirección y los de salto, las habilidades de los personajes se logran con una combinación de botones que irás descubriendo a medida que juegas, o si eres veterano en la saga, lo descubrirás al instante. Los jugadores de la vieja guardia se sentirán muy familiarizados con el estilo de juego, como si estuvieran viviendo esta experiencia en una consola de la época, los controles responden bien y se siente muy natural al jugar. Las habilidades de los personajes no cambian mucho con respecto a los juegos clásicos de la franquicia, cosa que se agradece, pues, si el juego está ambientado en el estilo retro, lo ideal es siempre que los aspectos como este no cambien.

En cuanto al apartado sonoro, se escuchan tonadas nuevas muy pegadizas, y también entre estas, algunas melodías clásicas como Green Hill zone o la Chemical Plant zone, por nombrar algunas, es para tener en cuenta que estas melodías clásicas tienen sus arreglos lo que les da ese toque de frescura para que no se sienta tan retro y pueda atraer también a jugadores nuevos que aún no conocen al personaje. Los efectos de sonido se oyen muy bien pues son un complemento ideal para la música de los diferentes escenarios.

Gráficamente se siente como si estuvieras jugando en la SEGA Génesis, ya que el diseño de personajes y niveles no dista mucho de los primeros juegos del erizo azul. Para este análisis se tuvo en cuenta la versión de Nintendo Switch, la cual se probó de las dos maneras posibles. En modo TV se ve muy bien y en modo portátil igual, es un título del cual no se tienen quejas de este apartado, el diseño de personajes principales y secundarios destacan por su colorido y originalidad, igual que el diseño de niveles, se nota el buen trabajo que se hizo en este aspecto.

En cuanto al contenido, este título nos ofrece diversos modos de juego, como un modo historia tradicional, llamado el modo manía, el cual vamos avanzando a los largo de los 12 niveles que podemos encontrar hasta acabar con cada jefe de nivel (cabe recordar que cada nivel tiene dos actos), este modo se puede jugar con puntos de guardado, o, a los que les gusta un poco más de dificultad, un modo sin guardar la partida, lo que nos obliga a jugar sin cometer muchos errores para no perder muchas vidas y evitar el fin del juego. También está el modo crono el cual nos permite pasar el nivel lo más rápido posible y comparar nuestros tiempos con diferentes personas a través de internet (un modo muy divertido si quieres demostrar que eres el más veloz), y un modo competición, en el que tú y un amigo de manera local usando cada uno un joy con competirán para ver quien llega primero a la meta, así como en Sonic 2 de la Génesis. Es un juego que ofrece mucho replay value, ya que siempre vas a querer buscar todas las esmeraldas del caos o buscar todas las esferas azules en los bonus del modo manía, también tratar de mejorar los tiempos que se muestran en el modo contrarreloj, lo que significa que la relación costo beneficio es muy buena, pues por 20 dólares, vas a tener un juego que vas a poder disfrutar mucho.

Como conclusión podemos decir que, si eres fan del erizo azul, y extrañas los juegos de plataformas 2D que lo hicieron tan famoso en los 90’s, este juego es para ti, aunque no es un juego perfecto, pues se tienen en cuenta diversos aspectos que faltaron o sobraron en este título, es un infaltable en el catálogo de Nintendo Switch, pues este juego es el abrebocas para lo que se viene. Sonic Forces.

¿Juego recomendado? Totalmente, ya que para mí, este es el Sonic plataformas 2D definitivo.

¿Tienes el juego?, si lo tienes, ¿qué tal te pareció?.

Danos tu opinión sobre este título.

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